Gobernador de Alabama exige liberación de Peña Esclusa26 ENERO 2011Gobernador Robert BentleyMontgomery, 26 de enero.- El Gobernador del Estado de Alabama (Estados Unidos), Robert Bentley, envió hoy una carta al presidente Hugo Chávez, exigiendo la liberación inmediata del dirigente político venezolano, Alejandro Peña Esclusa. En su carta a Chávez, el gobernador Bentley escribe: “Alejandro Peña Esclusa fue arrestado justo cuando estaba liderizando un equipo internacional de juristas en una investigación sobre crímenes contra la humanidad”. Luego añade: “Estoy seguro de que usted está consciente de que la labor (de Peña Esclusa) en el campo de los derechos humanos es respetada y reconocida internacionalmente. Es justamente esa labor la que le ha ganado numerosos premios, reconocimientos y nombramientos en cargos directivos de organizaciones muy respetadas, cuyos objetivos son la promoción de la democracia y de los derechos humanos”. Bentley finaliza su misiva a Chávez diciéndole: “Le solicito con urgencia que libere a este humanista y que le permita continuar tranquilamente con su labor en pro de la democracia y la prosperidad en la región”. De esta forma, el Gobernador de Alabama se suma a la campaña mundial por la liberación de Peña Esclusa. La semana pasada, se pronunció la bancada opositora del Senado de Bolivia y el Vice Gobernador del Estado de Sao Paulo. |
giovedì 27 gennaio 2011
GOBERNADOR DE ALABAMA EXIGE LIBERACION DE PENA ESCLUSA
mercoledì 26 gennaio 2011
Vivir con la mayor calidad de vida lo que queda, la búsqueda de la felicidad en cuidados paliativos - RTVE.es
SENORES hasta esto le estan negando a los venezolanos libres, morir en libertad;
yo soy por la tolerancia, yo soy por el muticolor.
YO SOY POR AMOR POR LIBERTAD
la paleta del pintor tiene varios colores,
os imaginais un paisaje,
solo de rojos vestido,
me hace pensar a la muerte,
me hace pensar al dolor.
yo amo el color azul, que me recuerda el bello cielo,
amo el color amarillo que ,me recuerda el grano de trigo que vuela al viento
me gusta el verde, que es color de esperanza,
me gusta en violeta ques es no solo color obispo,
mas color de morado el color de la sabiduria,
megusta el anaranjado, el de mi Espana querida
me gusta el color negro, ojos de quien con brama y ardor me desea,
me gusta el color verde, el color del duende,
del duende que me ty te quiere y me te castiga
me gusta el color rosado, del petalo y del perfume de rosa
me gusta el color avellana, que tanto dulces perfuma
me gusta la variedad, que en mi tierra ya no tengo
porque por la simple voluntad, de quien su patria traiciona
me encuentro en este lugar, tratando de buscar
un motivo y una razon , para poder todo esto aceptar
pero luego de lo que viera , el fatidico 23 de enero
se que las cosas van a cambiar
cambiaran por que somo mas que mayoria
cambiaran porque somos realidad
cambieran porque ha llegado el dia
con ley y con verdad , justicia y legalidad
democracia y unidad, paz y humanidad
al simio de mitaflores logremos sacar,
martedì 25 gennaio 2011
lLAS AMAZONAS luchadoraS
Amazona (mitología)
Amazona (mitología)
Las amazonas (en griego antiguo Ἀμαζόνες) son en las mitologías clásica y griega una antigua nación formada por mujeres guerreras, posiblemente con base histórica. Heródoto las situaba en una región fronteriza con Escitia en Sarmacia.
Fueron reinas amazonas notables Pentesilea, que participó en la Guerra de Troya, y su hermana Hipólita, cuyo cinturón mágico fue objeto de uno de los doce trabajos de Hércules. Las amazonas solían representarse en el arte clásico batallando con guerreros griegos en amazonomaquias.
En la historiografía griega y romana hay diversos relatos de asaltos de amazonas en Asia Menor. Las amazonas fueron asociadas con varios pueblos históricos durante la antigüedad tardía.
A principios de la Edad Moderna el término pasó a aludir a las mujeres guerreras en general.
Etimología: El término deriva probablemente de un etónimo iraní, *ha-mazan-, ‘guerreros’.[cita requerida]
Una palabra relacionada probablemente sea la glosa de Hesiquio ἁμαζακάραν· πολεμεῖν. Πέρσαι (hamazakaran, ‘hacer la guerra [persa]’, que incluye la raíz indo-iraní kar-, ‘hacer’, presente también en kar-ma).[cita requerida]
Entre los griegos clásicos, la palabra recibía una etimología popular según la cual procedía del a-privativo + mazos ("sin pecho"), relacionado con la tradición etimológica que decía que las amazonas se cortaban o quemaban el pecho derecho, para poder ser capaces de usar el arco con más libertad y arrojar lanzas sin la limitación y obstrucción física.[1]
No hay indicios de esta práctica en obras de arte, en las que las amazonas siempre son representadas con ambos pechos, aunque con el derecho frecuentemente cubierto.
En la mitología griega
Se decía que las amazonas habían vivido en Ponto (actual Turquía) cerca de la costa del mar Euxino (mar Negro), donde formaban un reino independiente bajo el gobierno de una reina llamada Hipólita (‘la que deja sueltos sus caballos’).[2]
Se suponía que habían fundado muchas ciudades, entre ellas Esmirna, Éfeso, Sinope y Pafos. Según el dramaturgo Esquilo, en un pasado lejano habían vivido en Escitia, en el Palus Maeotis (‘Lago Mareotis’, el mar de Azov), pero luego se trasladaron a Temiscira, al Termodonte (el río Terme, al norte de Turquía). Heródoto las llamó Andróctonas (‘asesinas de varones’), y afirmaba que lengua escita eran llamadas Oiorpata, que según él tenía este significado.
En algunas versiones del mito, ningún varón tenía permiso para mantener relaciones sexuales o residir en el país de las amazonas, pero una vez al año, para evitar la extinción de su raza, éstas visitaban a los gargarios, una tribu vecina. Los niños varones que resultaban de estas visitas era sacrificados, enviados de vuelta con sus padres o abandonados a su suerte; las niñas se quedaban con ellas, eran criadas por sus madres y adiestradas en las labores del campo, la caza y el arte de la guerra.[3]
En la Ilíada, se nombra a las amazonas como Antianiras (‘las que luchan como varones’).
Amazona preparándose para la batalla, por Pierre-Eugène-Emile Hébert (1882, Galería Nacional de Arte de Washington).
Amazonomaquia (lucha entre griegos y Amazonas), relieve de un sarcófago (c. 180), hallado en Tesalónica (1836).
Amazona (mitología)
Las amazonas aparecen en el arte griego del período arcaico y relacionadas con varias leyendas griegas. Invadieron Licia pero fueron derrotadas por Belerofonte, que había sido enviado a luchar contra ellas por Yóbates, el rey de este país, con la esperanza de que encontrase la muerte a manos de las amazonas.[4] La tumba de Mirina se menciona en la Ilíada, e interpretaciones posteriores la hicieron una amazona: según Diodoro,[5] la reina Mirina las llevó a la victoria contra los atlantes y los gorgones.
Atacaron a los frigios, que fueron ayudados por Príamo, por entonces un hombre joven.[6] A pesar de esto, en su vejez, hacia el final de la Guerra de Troya, sus antiguas oponentes se pusieron de su lado contra los griegos bajo el mando de su reina Pentesilea «tracia de nacimiento»,[7] quien fue muerta por Aquiles en la Etiópida.[8]
Uno de los trabajos impuestos a Heracles por Euristeo fue conseguir la posesión del cinturón de la reina amazona Hipólita.[9]
Le acompañó su amigo Teseo, quien raptó a la princesa Antíope, hermana de Hipólita, un incidente que llevó a la invasión del Ática en represalia, donde Antíope pereció luchando junto a Teseo. En algunas versiones, sin embargo, Teseo se casaba con Hipólita y en otras lo hacía con Antíope, quien no moría. La batalla entre los atenienses y las amazonas se conmemora con frecuencia en un género artístico completo, la amazonomaquia, en bajorrelieves de mármol como el del Partenón o las esculturas como las del mausoleo de Halicarnaso.
También se decía que las amazonas emprendieron una expedición militar contra la isla de Leuce, en la embocadura del Danubio, donde las cenizas de Aquiles habían sido depositadas por Tetis. El fantasma del héroe muerto se apareció aterrorizando a los caballos, que tiraron y pisotearon a las invasoras, obligándolas a retirarse. Se dice que Pompeyo las encontró en el ejército de Mitrídates.
Se oye sobre ellas en la época de Alejandro Magno, cuando algunos de sus biógrafos mencionan que la reina amazona Talestris le visitó y fue madre con él. Sin embargo, otros biógrafos cuestionan esta afirmación, incluyendo al ampliamente considerado fuente secundaria Plutarco. En sus escritos, éste menciona un momento en el que el segundo comandante naval de Alejandro, Onesícrito, estaba leyendo el pasaje sobre la amazona de su historia de Alejandro al rey Lisímaco de Tracia, que participó en la expedición original: el rey le sonrió y dijo «¿Y dónde estaba yo, entonces?».
La caracterización por parte del escritor romano Virgilio de la doncella guerrera volsca Camila en la Eneida toma mucho prestado del mito de las amazonas.
Listas
Hay varias relaciones contradictorias de nombres de las amazonas.
Quinto de Esmirna enumera las guerreras asistentes de Pentesilea: «Clonia estaba allí, Polemusa, Derinoe, Evandra, y Antandra, y Bremusa, Hipótoa, Harmótoa la de ojos oscuros, Alcibia, Derimaquea, Antíbrota, Termodosa disfrutando con la lanza.»[7]
Los nombres de amazonas mencionadas por autores clásicos[cita requerida] incluyen:
• Ainia, enemiga de Aquiles y una de las doce amazonas que acompañaron a Pentesilea a la Guerra de Troya. Su nombre significa ‘rapidez’.
Talestris, reina de las amazonas, visita a Alejandro (1696).
• Antianira, que sucedió a Pentesilea como reina de las amazonas. Es conocida por ordenar que sus siervos masculinos fueran mutilados y castrados «pues los lisiados son mejores en el amor».[cita requerida]
• Antíbrota, una de las doce seguidoras de Pentesilea según Quinto de Esmirna.[7] • Antíope. • Apasa, amazona que fundó la ciudad de Éfeso. • Asteria, la sexta amazona a la que mató Heracles.[cita requerida]
• Cleta, una de las doce seguidoras de Pentesilea. Su barco fue alejado de su curso por el viento y llegó a Italia, donde fundó la ciudad de Clete.
• Helena, hija de Títiro. Luchó con Aquiles y murió tras ser gravemente herida por él.
• Hipo.
• Hipólita, la reina amazona que poseía un cinturón mágico que le había dado su padre, Ares. • Lámpado. • Lisipe, la reina amazona que fundó la gran ciudad de Temiscira y estableció numerosos preceptos para sus
guerreras.
• Marpesa
• Melanipa, hermana de Hipólita. Heracles la secuestró y exigió el cinturón de Hipólita a cambio de su libertad. Ésta accedió y Heracles la liberó.
• Mirina, reina amazona que conquistó la Atlántida, Libia y derrotó al ejército de las Gorgonas en la península Ibérica.
• Otrera, consorte de Ares y madre de Hipólita y Pentesilea.
• Pentesilea.
• Talestris, una reina de las amazonas en el Roman d'Alexandre.
• Tebe.
Culto heroico
De acuerdo con fuentes antiguas (el Teseo de Plutarco y Pausanias), las tumbas de amazonas podían encontrarse frecuentemente por todo lo que entonces se conocía como mundo griego. Algunas se hallan en Megara, Atenas, Queronea, Calcis, Escotusa en Tesalia y Cinoscéfalos, habiendo también estatuas de las amazonas por toda Grecia. Tanto en Calcis como en Atenas Plutarco cuenta que había un amazoneum o altar de las amazonas, lo que implicaba la presencia tanto de tumbas como de un culto. El día anterior a las Teseas se ofrecían en Atenas sacrificios anuales a las amazonas. En época histórica las doncellas griegas de Éfeso ejecutaban una danza circular anual con armas y escudos, que había sido establecida por Hipólita y sus amazonas. Inicialmente había erigido estatuas de madera de Artemisa, un bretas.[10]
4
En el arte
En las obras de arte, los combates entre amazonas y griegos se sitúan al mismo nivel y suelen ser asociados con los combates de griegos y centauros. La creencia en su existencia, sin embargo, habiendo estado alguna vez aceptada e introducida en la poesía y el arte nacionales, hizo necesario rodearlas tanto como fuera posible con la apariencia de seres no sobrenaturales. Sus ocupaciones eran la caza y la guerra, sus armas el arco, la lanza, el hacha, un escudo partido con la forma aproximada de una medialuna llamado pelta, y en el arte más antiguo un casco, cuyo modelo anterior a la cultura griega fue aparentemente la diosa Atenea. En el arte posterior se acercaron al modelo de Artemisa, que llevaba un vestido fino, sujeto por arriba para mayor rapidez, mientras que en vasijas pintadas posteriores su vestido es con frecuencia peculiarmente persa, es decir, pantalones ajustados y un sombrero alto llamado cidaris. Solían montar a caballo, aunque a veces iban a pie. La batalla entre Teseo y las Amazonas es un tema favorito en los frisos de los templos (por ejemplo, los relieves del friso del Templo de Apolo en Basas, actualmente en el Museo Británico) y en relieves de vasijas y sarcófagos. En Atenas se representaba en el escudo de la estatua de Atenea Partenos y en murales en el Teseion y en el Stoa Poikile. También había tres tipos de estatuas de amazonas estándar.
Véanse también: Amazonomaquia y Tipos de estatuas de amazonas
En la historiografía
Heródoto contaba que los sármatas era descendientes de las amazonas y los escitas, y que sus mujeres observaban sus antiguas costumbres maternales, «cazando frecuentemente a caballo con sus esposas, acudiendo al campo de batalla y llevando la misma ropa que los hombres». Más aún, decía, «ninguna mujer se casaba hasta haber matado a un hombre en batalla». En la historia relatada por Heródoto, un grupo de amazonas cruzaron el lago Meótida (mar de Azov) hasta Escitia cerca de la región de los acantilados (actual sureste de Crimea). Tras aprender la lengua escita, accedieron a casarse con los hombres escitas, con la condición de que no les exigirían seguir la costumbres de sus mujeres. Según Heródoto, esta banda se trasladó hacia el noreste, asentándose más allá del Tanais (río Don), y se convirtieron en los ancestros de los sármatas, que lucharon luego con los escitas contra Darío el Grande en el siglo V a. C.
Hipócrates las describe así: «No tienen pechos derechos. .. pues cuando aún son bebés sus madres ponen al rojo un instrumento de bronce fabricado para este único fin y lo aplican al pecho derecho para cauterizarlo, de forma que su crecimiento se detiene, y toda su fuerza y volumen se desvía al hombro y el brazo derechos». (Véase «quema de pecho», una costumbre actual en la que el crecimiento del pecho se detiene deliberadamente).
Las amazonas desempeñaron un papel en la historiografía romana. César recordó al Senado la conquista de grandes partes de Asia por parte de Semíramis y las amazonas. Asaltos amazonas con éxito contra Licia y Cilicia contrarrestaron la eficaz resistencia de la caballería lidia contra los invasores.[11] Pompeyo Trogo prestó una atención especialmente detallada a las amazonas. La historia de éstas como procedentes de una colonia capadocia de dos princesa escitas, Ylinos y Scolopetos, se debe a él.
Diodoro relata la historia de Hércules derrotando a las amazonas en Temiscira. Filóstrato las ubica en los montes Tauro, Amiano al este del Tanais, como vecinas de los alanos, y Procopio en el Cáucaso.
Aunque Estrabón se muestra escéptico sobre su historicidad, en general las amazonas siguieron considerándose históricas durante la antigüedad tardía. Varios Padres de la Iglesia hablan de ellas como personas reales. Solino abraza la versión de Plinio el Viejo. Bajo Aureliano, las mujeres godas capturadas eran identificadas como
Dos gladiadoras con sus nombres: AMAZONIA y AQUILEA.
Amazona (mitología)
5
amazonas.[12] La versión de Justino fue influyente, y fue usado como fuente por Orosio, que fue leído durante la Edad Media europea. Los autores medievales continuaron así la tradición de ubicar a las amazonas en el norte, situándolas Adán de Bremen en el mar Báltico y Pablo el Diácono en el corazón de Germania.[13]
Literatura renacentista
Las amazonas siguieron siendo discutidas por los autores del Renacimiento europeo, y en era de los descubrimientos fueron ubicadas en regiones más remotas aún. El explorador español Francisco de Orellana afirmó que había luchado en el río Marañón en Sudamérica con mujeres guerreras que desde la orilla le disparaba dardos de cerbatanas y flechas. La tradición dice que a partir de entonces el río fue llamado Amazonas o río de las Amazonas.[14] Las amazonas también figuran en los relatos de Cristóbal Colón y William de Raleigh.[15]
Los autores medievales y renacentistas acreditaban a las amazonas la invención del hacha de guerra. Esto está probablemente relacionado con el sagaris, un arma parecida a un hacha asociada tanto con las amazonas como con las tribus escitas por los autores griegos (ver también kurgan de Aleksandrovo). Paulus Héctor Mair expresa su sorpresa acerca de que tales «armas hombrunas» hubieran sido inventadas por una «tribu de mujeres», pero acepta la atribución por respeto a la autoridad de Juan Aventino.
En el Orlando furioso de Ariosto figura un país de mujeres guerreras, gobernado por la reina Orontea. La épica describe un origen muy parecido al del mito griego, en el que las mujeres, abandonadas por un banda de guerreros y amantes infieles, se congregaron para formar un país en el que los hombres fueron severamente reducidos para evitar que retomaran el poder.
Base histórica
El clasicista Peter Walcot hablaba por la mayoría de los mitógrafos cuando escribió: «Dondequiera que los griegos ubicasen a las amazonas, ya fuera en algún lugar del mar Negro en el lejano norte, o en la Libia del distante sur, siempre era allende los confines del mundo civilizado. Las amazonas existen fuera del ámbito de la experiencia humana normal.»[16]
A pesar de todo, hay varias propuestas para un núcleo histórico de las amazonas de la historiografía griega, siendo los candidatos más obvios la Escitia y Sarmacia históricas, en línea con el relato de Heródoto, si bien algunos autores prefieren una comparación con las culturas de Asia Menor o incluso la Creta minoica.
La especulación de que la idea de las amazonas contiene una base real se basa más recientemente en hallazgos arqueológicos de enterramientos, indicativos de la posibilidad de que algunas mujeres sármatas pudieron haber participado en batallas. Estos hallazgos llevaron a los investigadores a sugerir que la leyenda de las amazonas en la mitología griega podría haber sido «inspiradas por guerreras reales»,[17] aunque esta opinión sigue siendo minoritaria entre los historiadores clásicos.
El combate de las amazonas de Rubens, c. 1619 (Alte Pinakothek, Múnich).
Amazona (mitología)
6
Escitia
Las evidencias arqueológicas parecen confirmar la existencia de guerreras, dado el papel activo de las mujeres sármatas en las operaciones militares y la vida social. Los enterramientos de mujeres sármatas armadas suponen cerca del 25% de los enterramientos militares del grupo, y solían ser enterradas con arcos.[17]
La arqueóloga rusa Vera Kovalevskaya señala que cuando los hombres escitas estaban fuera luchando o cazando, las mujeres nómadas tendrían que haber podido defenderse a sí mismas, a su ganado y a los pastos. Durante la época en la que los escitas avanzaron en Asia y lograron la casi hegemonía en el noreste, hubo un periodo de veintiocho años en el que los hombres habrían estado fuera en campaña. Durante este tiempo las mujeres no solo habrían tenido que defenderse, sino reproducirse, y esto bien podría ser el origen de que las amazonas se emparejaban una vez al año con sus vecinos, si Heródoto realmente basó esto en un hecho real.[17] Antes de que la arqueología moderna descubriese algunos de los enterramientos escitas de doncellas guerreras sepultadas bajo kurganos en el macizo de Altai y Sarmacia,[18] [19] dando por fin forma concreta a los relatos griegos de amazonas a caballo, el origen de la historia de las amazonas ha sido objeto de especulación entre investigadores clásicos. En la Encyclopaedia Britannica de 1911 dicha especulación se expresaba así:
Mientras algunos consideran a las amazonas un pueblo puramente mítico, otros les suponen un fundamento histórico. Las deidades a las que prestaban culto eran Ares (que sistemáticamente se les asigna como un dios de la guerra, y como un dios de los tracios y generalmente de origen nórdico) y Artemisa, no la diosa griega normal así llamada, sino la deidad asiática equivalente en algunos aspectos. Se conjetura que las Amazonas eran originalmente las sacerdotisas y sirvientes del templo (hierodulae) de esta diosa, y que la amputación del pecho correspondía con la automutilación del dios Atis y los galos, los sacerdotes romanos de Rea Cibeles. Otra teoría es que, a medida que se extendía el conocimiento de la geografía, los viajeros volvían contando historias de tribus gobernadas únicamente por mujeres que asumían las obligaciones que en los demás lugares se consideraban exclusivas del hombre, a quien se aseguraba los derechos de nobleza y herencia, y que tenía el control supremo de todos los asuntos. De ahí surgió la creencia en las amazonas como una nación de mujeres guerreras, organizada y gobernada totalmente por mujeres. Según J. Vürtheim (De Ajacis origine, 1907), las amazonas eran de origen griego [...] Se ha sugerido que el hecho de que la conquista de las amazonas se atribuya a dos famosos héroes de la mitología griega, Heracles y Teseo [...] demuestra que eran una ilustración mítica de los peligros que acechaban a los griegos en las costas de Asia Menor; quizás más bien puede pensarse que las amazonas representaban el conflicto entre la cultura griega de las colonias del Euxino y el barbarismo de los habitantes nativos.
Amazona montada con traje escitio, en una vasija de figuras rojas ática, c. 420 a. C.
Amazona (mitología)
7
Creta minoica
Cuando la arqueología minoica estaba aún en su infancia, surgió a pesar de todo una teoría, expuesta en un ensayo sobre las amazonas contribuido por Lewis Richard Farnell y John Myres al libro Anthropology and the Classics de Robert R. Marett,[20] que ubicada sus posibles orígenes en la civilización minoica, prestando atención a las similitudes pasadas por alto entre ambas culturas. De acuerdo con Myres, las costumbres interpretadas gracias a las evidencias proporcionadas por supuestos cultos de amazonas parecen haber sido muy parecidas e incluso pueden haberse originado en la cultura minoica.[21]
Representaciones modernas
Se ha advertido que hasta el siglo XX, las amazonas han sido representadas típicamente en la literatura como un adversario extranjero que amenazaba la masculinidad de los héroes. Como tales, una meta clásica de los héroes ha sido derrotarlas y humillarlas como forma de reafirmar la superioridad masculina.
Ya el siglo XX, las amazonas fueron representadas con creciente simpatía. Actualmente, la representación típica de estos personajes es como una comunidad aislada de poderosas y bellas guerreras, teniendo los héroes masculinos el reto de ganarse su respeto para convertirlas en valiosos aliados. El ejemplo moderno más famoso de una amazona es la superheroína Wonder Woman. Las amazonas también aparecen con frecuencia en las series de televisión Xena: la princesa guerrera y Hércules: Los viajes legendarios.
Véase también
• Anexo:Guerreras en el folclore • Anexo:Cronología de las mujeres en la guerra • Valquiria • Skjaldmö (‘doncella escudera’) • Temis • Artemisa • Liburnos (gobernados por mujeres según Escílax) • Virago • Matriarcado • Johann Jakob Bachofen, iniciador de los estudios sobre el matriarcado • Terra Feminarum • Sitones
Partida de las amazonas, por Claude Deruet (1620).
Amazona (mitología)
8
Notas
[1] «Amazons». Oxford English Dictionary (1989). 2.a ed. Oxford University Press. [2] Esta región es conocida por haber estado ocupada en la Edad del Bronce Tardío por un grupo transhumante conocido por los hititas como
kaŝka. Aunque no fueron conocidos directamente por los griegos, los arqueólogos modernos han determinado que terminaron derrotado a sus enemigos, los hititas, sobre el año 1200 a. C. No dejaron inscripciones.
[3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10] [11] [12] [13] [14]
Estrabónxi.503. Homero,Ilíadavi.186. Diodoro Sículo, ii.45–6, iii.52–5. Homero,Ilíadaiii.189. Quinto de Esmirna i. Justinoii.4;Virgilio,Eneidai.490. Apolodoroii.5.
Pausaniasi. Estrabón v.504; Nicolás de Damasco. Claudiano. Ukert, Friedrich August (1847). Die Amazonen. Múnich. pp. 63. OCLC 254532701 (http://worldcat.org/oclc/254532701). También se afirma que este nombre procede del término indio amassona (‘destructor de barcos’), que se aplica la ola gigante que recorre el
río, conocida como pororoca.[cita requerida] [15] Ukert (1847), pág. 35. [16] Walcot, Peter (abril 1984). «Greek Attitudes towards Women: The Mythological Evidence». Greece & Rome 31 (1): pp. 42. [17] Wilde, Lyn Webster. « Did the Amazons really exist? (http://www.stoa.org/diotima/essays/wilde.shtml)» (en inglés). Diotima.
Consultado el 17 de octubre de 2008. [18] Davis-Kimball, Jeannine (enero-febrero de 1997). « Warrior Women of Eurasia (http://www.archaeology.org/9701/abstracts/sarmatians.
html)». Archaeology Magazine 50 (1). . Consultado el 18 de octubre de 2008. [19] En una reciente excavación de yacimientos sármatas por parte de Jeannine Davis-Kimball,[cita requerida] fue hallada una tumba en la que
estaban enterradas mujeres guerreras. [20] Farnell, L. R.; Myres, J. L. (1908). «Herodotus and anthropology». Anthropology and the Classics. pp. 138 y sig. [21] Myres (1908), pág. 153 y sig.
Bibliografía
• Mordtmann, Andreas David (1862). Die Amazonen. Ein Beitrag zur unbefangenen Prüfung und Würdigung der ältesten Ueberlieferungen. Hannover: Hahn. OCLC 24725853 (http://worldcat.org/oclc/24725853).
• Stricker, Wilhelm (1868). Die Amazonen in Sage und Geschichte. Berlín: Lüderitz. OCLC 245743948 (http:// worldcat.org/oclc/245743948).
• Klügmann, Adolf (1875). Die Amazonen in der attischen literatur und kunst. Eine archaeologische abhandlung. Stuttgart: W. Spemann. OCLC 5001324 (http://worldcat.org/oclc/5001324).
• Krause, Hermann Leopold (1893). Die Amazonensage, kritisch untersucht und gedeutet. Berlín: R. Heinrich. OCLC 251468376 (http://worldcat.org/oclc/251468376).
• Bergmann, Frédéric Guillaume (1853). Les amazones dans l'histoire et dans la fable. Colmar. OCLC 237193686 (http://worldcat.org/oclc/237193686).
• Lacour, Paul (1901). Les femmes dans l'histoire. Les amazones. París: Perrin. OCLC 9063057 (http://worldcat.org/ oclc/9063057).
• Grote, George (1846–1856). History of Greece. Londres. pp. vol. I, cap. 11. OCLC 186802668 (http://worldcat.org/ oclc/186802668).
• Von Bothmer, Dietrich (1957). Amazons in Greek art. Oxford: Clarendon Press. OCLC 736280 (http://worldcat. org/oclc/736280).
• Blok, Josine H. (1995). The early Amazons: modern and ancient perspectives on a persistent myth. Leiden: Brill. ISBN 9789004100770.
• Lexicon iconographicum mythologiae classicae (1981). Zúrich: Artemis, vol. I, s. v. «Amazones». ISBN 978-3-7608-8751-7.
• Artículos en la Realencyclopadie de Pauly-Wissowa y en el Lexikon der Mythologie de W. H. Roscher.
Amazona (mitología)
9
Enlaces externos • Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Amazonas. Commons
• Secretos de los Muertos: Mujeres Guerreras Amazonas (PBS) (http://www.pbs.org/wnet/secrets/ case_amazon/index.html) — incluye información sobre el estudio genético y arqueológico de los recientes hallazgos de esqueletos en sus tumbas (en inglés)
• Heródoto sobre las amazonas (http://www.perseus.tufts.edu/cgi-bin/ptext?lookup=Hdt.+4.110.1) (en inglés)
• W. Europe Giants (http://www.stevequayle.com/Giants/W.Europe/W.Europe4.html) — Las amazonas existieron: eran originalmente mujeres guerreras escitas, que los griegos añadieron después a su mitología hasta el punto de deificar a alguna de ellas (en inglés)
• The Amazon Connection (http://folk.uio.no/thomas/lists/amazon-connection.html) — Guía de recursos en línea sobre amazonas, pretendiendo cubrir todo el espectro de significados que se han atribuido a este término (en inglés)
• Las Amazonas y la Guerra de Troya (http://www.gilians.de/amazonen/html_es/amaz_es05.html), por Eckard Wolff-Postler
Fuentes y contribuyentes del artículo
10
Fuentes y contribuyentes del artículo
Amazona (mitología) Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?oldid=43272599 Contribuyentes: Aegidus, Arístides Herrera Cuntti, Axxgreazz, CHACKRAM, Cobalttempest, Correogsk, Danielus, Deimonk, Deleatur, Digigalos, Dodecaedro, Dodo, Dorieo, Eduardosalg, Ev, FallenJehova, Gaeddal, Galandil, Galustiza, Georgiy1996, JCCO, Joseaperez, Juanbanana, Ketamino, Lobillo, Lourdes Cardenal, Macarrones, Manuel González Olaechea y Franco, Martínhache, Matdrodes, Miangara, Npinelo, Nuen, Rhus, Sanbec, Shikai shaw, Tano4595, Tony Rotondas, Umburi, XDarkJJx, YonDemon, Zupez zeta, 47 ediciones anónimas
Fuentes de imagen, Licencias y contribuyentes Archivo:AmazonBattle.jpg Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:AmazonBattle.jpg Licencia: GNU Free Documentation License Contribuyentes: Bibi Saint-Pol, Herrick,
Matanya, Olivier2, Sailko, Siren-Com Archivo:Amazonomachia Louvre Ma2119 2.jpg Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Amazonomachia_Louvre_Ma2119_2.jpg Licencia: Public Domain
Contribuyentes: Urban Archivo:Thalestris, Queen of the Amazons, visits Alexander (1696).jpg Fuente:
http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Thalestris,_Queen_of_the_Amazons,_visits_Alexander_(1696).jpg Licencia: Public Domain Contribuyentes: AnonMoos, Shakko, Tarawneh, 2 ediciones anónimas
Archivo:Gladiatrix relief.jpg Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Gladiatrix_relief.jpg Licencia: Public Domain Contribuyentes: RsAzevedo, 1 ediciones anónimas Archivo:Peter Paul Rubens 007.jpg Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Peter_Paul_Rubens_007.jpg Licencia: Public Domain Contribuyentes: EDUCA33E, Joseolgon,
Mattes, Shakko Archivo:Amazone Staatliche Antikensammlungen 2342.jpg Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Amazone_Staatliche_Antikensammlungen_2342.jpg Licencia: Public
Domain Contribuyentes: User:Bibi Saint-Pol Archivo:Deruet-Departure of the Amazons-1620.jpg Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Deruet-Departure_of_the_Amazons-1620.jpg Licencia: Public Domain
Contribuyentes: Faqscl, G.dallorto, Jorva, Kilom691, Mattes, Olivier2, Pitke, World Imaging Archivo:Commons-logo.svg Fuente: http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Archivo:Commons-logo.svg Licencia: logo Contribuyentes: User:3247, User:Grunt
Licencia
Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/
domenica 9 gennaio 2011
Basilisco (criatura mitológica) - Wikipedia, la enciclopedia libre
Basilisco (criatura mitológica)
El basilisco (del griego βασιλίσκος basilískos: «pequeño rey») es un ser mitológico creado por la mitología griega que se describía como una pequeña serpiente cargada de veneno letal y que podía matar con la simple mirada, que consideraban el rey de las serpientes. Posteriormente se lo ha representado de diversas maneras siempre con característicasreptilianas.
Representación típica de un basilisco de1510.
[editar]
Descripción
En el siglo VIII, el basilisco era considerado una serpiente con unos cuernos en la cabeza y una mancha blanca en la frente en forma de corona. De hecho, "basilisco" significa "pequeño rey". Más tarde, en la Edad Media, pasa a ser un gallo con cuatro patas, plumas amarillas, grandes alas espinosas y cola de serpiente, que podía terminar en garfio, cabeza de serpiente o en otra cabeza de gallo. Hay versiones de esta criatura mitológica con ocho patas y escamas en vez de plumas. Plinio el Viejo lo describe como una culebrilla de escaso tamaño y pésimo genio ya que "su potente veneno hace marchitarse las plantas y su mirada es tan virulenta que mata a los hombres".
Según recoge Pierre de Beauvais en su Bestiario de 1206, nace a partir de un huevo deforme, puesto por un gallo al llegar éste a la edad de 7 años, incubado por un sapo durante 9 años; por lo tanto al nacer guarda todas las características de sus progenitores, cabeza de gallo, cola de serpiente y cuerpo de sapo. Otra manera de nacer (probablemente la más aceptada) es que nace de un huevo puesto por un gallo e incubado por una serpiente y se dice que nace con cuerpo de gallo, lengua de serpiente y cresta. El basilisco vive en el desierto que él mismo crea al romper piedras y quemar el pasto. Esto sucede ya que el Basilisco exhala fuego, seca las plantas y envenena las aguas. Sin embargo su característica más distintiva sería su capacidad de matar con su mirada. De este modo se dice que quien mirara a los ojos de un basilisco, moriría y si lo ve por un reflejo quedara petrificado; pero si el Basilisco se veía reflejado en un espejo , se mataba a sí mismo. Algunas leyendas dicen que, así,Alejandro Magno mató a uno. Se decía también que un basilisco moría cuando oía el canto de un gallo, que para él era mortal, o se topaba con su principal enemigo, la comadreja. También se dice que un caballero fue en busca de basiliscos porque había una plaga en su país así que se puso una armadura de espejos y mato a todo los basiliscos y lo nombraron el caballero de los espejos.
[editar]Evolución e historia de la figura del basilisco
[editar]Edad antigua
Como la mayoría de las bestias mitológicas, el origen del basilisco se pierde en el tiempo. Las culturas antiguas dejaron algunas muestras de la creencia en él y otras serpientes monstruosas en las artes, pero es en la tradición escrita donde mejor se puede seguir su trayectoria y evolución.
Los egipcios creían que el basilisco nacía de los huevos de Ibis. En el Antiguo Testamento podemos encontrar siete referencias al basilisco, en cuatro libros distintos. Hasta el siglo I d. C., es visto como una serpiente excepcionalmente dañina, pero físicamente no difieren mucho de otros ofidios. Es importante reseñar que los conocimientos de zoología permitieron que la mayoría de la gente, incluyendo élites y eruditos, creyeran en esta clase de criaturas hasta bien entrado el siglo XVIII.
En Naturalis Historia se describe al basilisco de Cirene como una pequeña serpiente (de no más de doce dedos de longitud)1 con tanto veneno que iba dejando un reguero tras su rastro, y que era capaz de matar con la mirada. Su única debilidad era el aroma de una comadreja que era capaz de matarlo.
En la tradición grecolatina se distingue claramente entre el basilisco y el catoblepas, cuadrúpedo de pesada cabeza que mata al que mira sus ojos, y al que citan, entre otros, Elieno, Ateneo y Arquéalo entre los griegos, y entre los latinos Plinio, Solino y Pomponio Mela. En cuanto al basilisco, Plinio hace la que probablemente sea la mención más famosa de la bestia en su Historia Naturalis, repetida hasta la saciedad por autores posteriores y muchas veces malinterpretada o tergiversada. Otros autores que lo citan son Lucano o el médico Dioscórides. Solino y Aeliano hablan del monstruo en el siglo III y Arnobio y Aecio en el V. Aeliano introduce al gallo en el mito, detalle que crecerá en importancia hasta el punto de modificar enormemente a la criatura en la Edad Media.
[editar]Edad Media
A lo largo de la Edad Media, en Europa son comunes los bestiarios, la mayoría copias adulteradas del famoso Fisiólogo, en los que se equipara al rinoceronte con el unicornio. Isidoro de Sevilla copia a Plinio con modificaciones propias en el siglo VII, cosa muy imitada en toda Europa y que hará que el conocimiento clásico se diluya tras una niebla de fuentes secundarias y malas traducciones, uniendo al basilisco con otros seres como el catoblepas o la cocatriz. Antes del siglo X ya nos encontramos con leyendas de basiliscos europeos, un animal que en la antigüedad era exclusivo de Libia, a excepción de unas pocas historias apócrifas. En el mundo musulmán también se observa esta utilización de las fuentes clásicas.
En 1230 Bartolomé Glanvilla, conocido como Anglico, publicó De Proprietatibus rerum2 , la Historia Natural más popular del Renacimiento. En él se configura el mito medieval del basilisco en su plenitud, su nacimiento y evolución, propiedades y forma de darle muerte. Esta información, junto a diversas leyendas de sucesos que van acaeciendo por Europa, son recogidas por múltiples autores, como Vicente Beauvais o Tomás de Aquino.
Edad Moderna y Contemporánea
Con el Renacimiento y la aparición de las primeras luces de la razón el enfoque de las ciencias naturales va tornándose más científico, y los conocimientos sobre los seres vivos se plantea de una manera más crítica; sin embargo, durante el siglo XVI se acepta ampliamente la existencia del basilisco y lo verídico de sus propiedades, por lo que sabios y doctores se dedicaban a filosofar sobre el por qué de su veneno visual o la lógica de su extraño nacimiento. Así mismo, por toda Europa se sigue informando de desgracias causadas por esta bestia. En la Enciclopedia de Aldrovandi se observa el grabado de un basilisco disecado, una falsificación común en la época que se fabricaba con los cuerpos de un pez ángel y una raya.
Grabado con una comadreja luchando con un basilisco, en forma de gallo con cola de reptil, del siglo XVII.Durante el siglo de Oro, la literatura española aparece salpicada de referencias a la bestia, normalmente para compararla a la mirada de la amada. Lope de Vega, Quevedo o Cervantesusan a la criatura en sus textos.
Se dice que en la ciudad de Lima-Peru durante el gobierno del virrey Conde de Superunda, nacio en la calle del Huevo (hoy avenida Tacna) un basilisco augurio del Tsunami que destruyo el Puerto del Callao y afecto de igualmanera la ciudad de Lima.
Así pues, el basilisco, junto a muchos otros seres maravillosos, estaba plenamente integrado e el saber popular hasta bien entrado el siglo XVII. El último naturalista que mezcla animales reales e imaginarios es Jan Johnston y su Historiae Naturalis. En 1728, Feijoo negaba que un animal pudiera matar con la vista, lo que provocó gran polémica, que no terminó hasta que lo ordenó un cansado Fernando VI en 1750. No obstante, el vulgo siguió creyendo en esta sierpe y en sus malignas propiedades durante al menos otro siglo más.
Durante el siglo XX podemos observar el uso de los bestiarios tradicionales en las corrientes de literatura fantástica influenciadas por Tolkien, como la saga de Harry Potter de J.K Rowling, así como en el pulp, el cómic y la ilustración fantástica de autores como Frank Frazetta o Luis Royo.
[editar]Variación del mito en otras culturas
En América, especialmente en el folclore del Cono Sur también se encuentra variantes del mito que igualmente son llamados basilisco. Es obvio que la denominación proviene de Europa, aunque en el caso de las variantes americanas del mito se dan elementos de síncresis con creencias aborígenes. Por ejemplo,
- En la mitología chilota destaca la creencia en el basilisco chilote, una criatura mitad gallo y mitad culebra que se caracteriza por beber la saliva, al cual solo se puede matar quemándolo.
- En el folclore gaucho se creía que el basilisco era descrito como una especie de gusano gigante con un solo ojo que causaba la muerte con su mirada, y al cual solo se podía matar haciéndole ver su "rostro" en un espejo u otra superficie reflectante.
- En Colombia, una criatura siniestra de características similares, que es comúnmente oída pero raramente vista es conocida como el "pollo malo" o el "pollo del diablo", una fabula común en muchos montes. Su canto anuncia la muerte y en general trae desgracias a quien tenga contacto con él.
Basilisco (criatura mitológica)
El basilisco (del griego βασιλίσκος basilískos: «pequeño rey») es un ser mitológico creado por la mitología griega que se describía como una pequeña serpiente cargada de veneno letal y que podía matar con la simple mirada, que consideraban el rey de las serpientes. Posteriormente se lo ha representado de diversas maneras siempre con característicasreptilianas.
Representación típica de un basilisco de1510.
[editar]
El basilisco (del griego βασιλίσκος basilískos: «pequeño rey») es un ser mitológico creado por la mitología griega que se describía como una pequeña serpiente cargada de veneno letal y que podía matar con la simple mirada, que consideraban el rey de las serpientes. Posteriormente se lo ha representado de diversas maneras siempre con característicasreptilianas.
[editar]
Descripción
En el siglo VIII, el basilisco era considerado una serpiente con unos cuernos en la cabeza y una mancha blanca en la frente en forma de corona. De hecho, "basilisco" significa "pequeño rey". Más tarde, en la Edad Media, pasa a ser un gallo con cuatro patas, plumas amarillas, grandes alas espinosas y cola de serpiente, que podía terminar en garfio, cabeza de serpiente o en otra cabeza de gallo. Hay versiones de esta criatura mitológica con ocho patas y escamas en vez de plumas. Plinio el Viejo lo describe como una culebrilla de escaso tamaño y pésimo genio ya que "su potente veneno hace marchitarse las plantas y su mirada es tan virulenta que mata a los hombres".
Según recoge Pierre de Beauvais en su Bestiario de 1206, nace a partir de un huevo deforme, puesto por un gallo al llegar éste a la edad de 7 años, incubado por un sapo durante 9 años; por lo tanto al nacer guarda todas las características de sus progenitores, cabeza de gallo, cola de serpiente y cuerpo de sapo. Otra manera de nacer (probablemente la más aceptada) es que nace de un huevo puesto por un gallo e incubado por una serpiente y se dice que nace con cuerpo de gallo, lengua de serpiente y cresta. El basilisco vive en el desierto que él mismo crea al romper piedras y quemar el pasto. Esto sucede ya que el Basilisco exhala fuego, seca las plantas y envenena las aguas. Sin embargo su característica más distintiva sería su capacidad de matar con su mirada. De este modo se dice que quien mirara a los ojos de un basilisco, moriría y si lo ve por un reflejo quedara petrificado; pero si el Basilisco se veía reflejado en un espejo , se mataba a sí mismo. Algunas leyendas dicen que, así,Alejandro Magno mató a uno. Se decía también que un basilisco moría cuando oía el canto de un gallo, que para él era mortal, o se topaba con su principal enemigo, la comadreja. También se dice que un caballero fue en busca de basiliscos porque había una plaga en su país así que se puso una armadura de espejos y mato a todo los basiliscos y lo nombraron el caballero de los espejos.
[editar]Evolución e historia de la figura del basilisco
[editar]Edad antigua
Como la mayoría de las bestias mitológicas, el origen del basilisco se pierde en el tiempo. Las culturas antiguas dejaron algunas muestras de la creencia en él y otras serpientes monstruosas en las artes, pero es en la tradición escrita donde mejor se puede seguir su trayectoria y evolución.
Los egipcios creían que el basilisco nacía de los huevos de Ibis. En el Antiguo Testamento podemos encontrar siete referencias al basilisco, en cuatro libros distintos. Hasta el siglo I d. C., es visto como una serpiente excepcionalmente dañina, pero físicamente no difieren mucho de otros ofidios. Es importante reseñar que los conocimientos de zoología permitieron que la mayoría de la gente, incluyendo élites y eruditos, creyeran en esta clase de criaturas hasta bien entrado el siglo XVIII.
En Naturalis Historia se describe al basilisco de Cirene como una pequeña serpiente (de no más de doce dedos de longitud)1 con tanto veneno que iba dejando un reguero tras su rastro, y que era capaz de matar con la mirada. Su única debilidad era el aroma de una comadreja que era capaz de matarlo.
En la tradición grecolatina se distingue claramente entre el basilisco y el catoblepas, cuadrúpedo de pesada cabeza que mata al que mira sus ojos, y al que citan, entre otros, Elieno, Ateneo y Arquéalo entre los griegos, y entre los latinos Plinio, Solino y Pomponio Mela. En cuanto al basilisco, Plinio hace la que probablemente sea la mención más famosa de la bestia en su Historia Naturalis, repetida hasta la saciedad por autores posteriores y muchas veces malinterpretada o tergiversada. Otros autores que lo citan son Lucano o el médico Dioscórides. Solino y Aeliano hablan del monstruo en el siglo III y Arnobio y Aecio en el V. Aeliano introduce al gallo en el mito, detalle que crecerá en importancia hasta el punto de modificar enormemente a la criatura en la Edad Media.
[editar]Edad Media
A lo largo de la Edad Media, en Europa son comunes los bestiarios, la mayoría copias adulteradas del famoso Fisiólogo, en los que se equipara al rinoceronte con el unicornio. Isidoro de Sevilla copia a Plinio con modificaciones propias en el siglo VII, cosa muy imitada en toda Europa y que hará que el conocimiento clásico se diluya tras una niebla de fuentes secundarias y malas traducciones, uniendo al basilisco con otros seres como el catoblepas o la cocatriz. Antes del siglo X ya nos encontramos con leyendas de basiliscos europeos, un animal que en la antigüedad era exclusivo de Libia, a excepción de unas pocas historias apócrifas. En el mundo musulmán también se observa esta utilización de las fuentes clásicas.
En 1230 Bartolomé Glanvilla, conocido como Anglico, publicó De Proprietatibus rerum2 , la Historia Natural más popular del Renacimiento. En él se configura el mito medieval del basilisco en su plenitud, su nacimiento y evolución, propiedades y forma de darle muerte. Esta información, junto a diversas leyendas de sucesos que van acaeciendo por Europa, son recogidas por múltiples autores, como Vicente Beauvais o Tomás de Aquino.
Basiliscos en el arte
[editar]Basiliscos en la literatura
En la literatura, podemos encontrar a un basilisco en el libro número dos de la saga de Harry Potter, Harry Potter y la cámara secreta.
En el mundo ficticio de Harry Potter, creado por la escritora J.K. Rowling, el basilisco es una serpiente de gran tamaño, de un verde brillante, con un veneno mortal muy poderoso y rápido. Sin embargo, su carácterística más mortal es la de matar con la mirada. Nace del huevo de gallina empollado por un sapo. Las arañas huyen del basilisco pues es su enemigo mortal, y el basilisco huye solo del canto del gallo que para el es mortal.
[editar]Basiliscos en la escultura
En la escultura, la figura del basilisco se usaba principalmente en los capiteles de las iglesias, puntualmente se puede encontrar en tallas de marfil y artes aplicadas.
[editar]En otros medios
En los videojuegos de Castlevania como enemigos aparecen los basiliscos y con su mirada te convierten en piedra. El manga japonés Kōga Ninpō Chō creado por el dibujante Masaki Segawa es también conocido como Basilisk.
[editar]Referencias
- ↑ Plinio. Naturalis Historiæ viii.33.
- ↑ De proprietatibus rerum (Incunable. 1483) Biblioteca Nacional de España
[editar]Véase también
[editar]Enlaces externos
Quimera (mitología)
En la mitología griega, Quimera (en griego antiguo Χίμαιρα Khimaira; latín Chimæra) era un monstruo horrendo, hija de Tifón y de Equidna, que vagaba por las regiones de Asia Menor aterrorizando a las poblaciones y engullendo rebaños y animales. Fue madre con Ortro de laEsfinge y el León de Nemea.
«Quimera» procede del griego Χίμαιρα Khimaira, que significa ‘macho cabrío’. Puede que tras el mito esté una batalla real contra un líder guerrero o un bandido cuyo nombre, título o símbolo tuviera que ver con el macho cabrío.
Las descripciones varían desde las que decían que tenía el cuerpo de una cabra, los cuartos traseros de una serpiente o un dragón y la cabeza de un león, hasta las que afirmaban que tenía tres cabezas: una de león, otra de macho cabrío, que le salía del lomo, y la última de dragón, que nacía en la cola. Todas las descripciones coinciden sin embargo en que vomitaba fuego por una o más de sus cabezas. Era sumamente rápida.
Quimera fue derrotada finalmente por Belerofonte con la ayuda de Pegaso, el caballo alado, a las órdenes del rey Iobates de Licia. Hay varias descripciones de su muerte: algunas dicen simplemente que Belerofonte la atravesó con su lanza, mientras que otras sostienen que la mató cubriendo la punta de la lanza con plomo que se fundió al ser expuesto a la ardiente respiración de Quimera.
[editar]Otros significados
El concepto de quimera tiene su origen en el término latino chimaera, que a su vez deriva de un vocablo griego que significa “animal fabuloso”. En este sentido, se trata de un monstruo imaginario que, de acuerdo a la fábula, vomitaba llamas y tenía cabeza de león, vientre de cabra y cola de dragón.
Por otra parte, el término quimera se utiliza como sinónimo de algo fantasioso o utópico. Por ejemplo: “Juan sueña con cumplir la quimera de recorrer el mundo en bicicleta”.
El quimerismo, en cambio, es un trastorno genético. La teoría señala que dos oocitos, antes de la fecundación, se combinan formando uno solo, que se desarrolla normalmente. El ser vivo resultante posee, por lo tanto, doble información genética. En la mayoría de los casos, las células tienen ADN distinto, como si fuera dos personas en una sola.
En la paleontología, una quimera es un fósil compuesto por partes de individuos de diferentes especies, que, al momento de ser descubiertos, los investigadores creyeron que se trataba de restos de sólo una.
Quimera es también el miembro del orden Chimaeriformes, un grupo de peces cartilaginosos que tienen un lejano parentesco con los tiburones, y una revista española mensual de análisis literario que fue fundada en 1980
Cocatriz
Una cocatriz o cockatrice es una criatura legendaria que parece un gallo con la cola de un lagarto, (En las isabelinas era un ornamento deldrama y de la poesía), Laurence Breiner describió a esta criatura como; la cocatriz, que nadie vio, nació por accidente a finales del siglo XVIy murió a mitad del siglo XVII, una víctima de la nueva ciencia.1
Éste ser fue descubierto por primera vez a finales del siglo XII al encontrar una pista en la Historia Natural de Plinio,2 como duplicado delbasilisco o regulus. Pero, a diferencia del basilisco, la cocatriz tiene alas. Sin embargo, la Enciclopedia Judía (1906) los considera idénticos.
[editar]Referencias
========================================================================================
Medusa (mitología)
En la mitología griega, Medusa (en griego antiguo Μέδουσα Médousa, ‘guardiana’, ‘protectora’)1 era un monstruo ctónico femenino, que volvía de piedra a aquellos que la miraban. Fue decapitada por Perseo, quien después usó su cabeza como arma2 hasta que se la dio a la diosa Atenea para que la pusiera en su escudo, la égida. Desde la antigüedad clásica, la imagen de la cabeza de Medusa aparece representada en el artilugio que aleja el mal conocido como Gorgoneion.3
Contenido[ocultar] |
En la mitología clásica
Las tres hermanas gorgonas —Medusa, Esteno y Euríale— eran hijas de Forcis y Ceto, o a veces de Tifón y Equidna, en ambos casos monstruos ctónicos del mundo arcaico. Esta genealogía la comparten sus otras hermanas, las Greas, como en el Prometeo liberado de Esquilo, quien ubica ambas trinidades muy lejos, en la «espantosa llanura de Cistene»:
Con serpientes por cabellos; las gorgonas
Enemigas del hombre
Aunque los pintores de vasijas y talladores de relieves griegos antiguos imaginaban a Medusa y sus hermanas como seres nacidos con forma monstruosa, los escultores y pintores del siglo V empezaron a imaginarla como hermosa a la par que terrorífica. En una oda escrita en el490 a. C. por Píndaro ya se habla de la «Medusa de bellas mejillas».4 En una versión posterior del mito, narrada por el poeta romano Ovidio,5Medusa era originalmente una hermosa doncella, «la celosa aspiración de muchos pretendientes» y sacerdotisa del templo de Atenea, pero cuando fue violada por el «Señor del Mar» Poseidón en él, la enfurecida diosa transformó su hermoso cabello en serpientes e hizo su cara tan terrible que su mera visión convertía a los hombres en piedra. En el relato de Ovidio, Perseo describe el castigo de Atenea a Medusa como justo y merecido. Por ello medusa representa la Lujuria.
En la mayoría de las versiones de la historia, Medusa estaba embarazada de Poseidón cuando fue decapitada mientras dormía por el héroePerseo, que había sido enviado a buscar su cabeza por el rey Polidectes de Sérifos. Con la ayuda de Atenea y Hermes, que le dio las sandalias aladas, el casco de invisibilidad de Hades, una espada y un escudo espejado, Perseo cumplió su misión. El héroe mató a Medusa haciéndole mirar su reflejo en el espejo en lugar de enfrentarse directamente a ella para evitar quedar petrificado. Cuando cortó su cabeza, del cuello brotó su descendencia: el caballo alado Pegaso y el gigante Crisaor, quien más tarde se convertiría en el héroe portando la espada dorada.
l espejo en lugar de enfrentarse directamente a ella para evitar quedar petrificado. Cuando cortó su cabeza, del cuello brotó su descendencia: el caballo alado Pegaso y el gigante Crisaor, quien más tarde se convertiría en el héroe portando la espada dorada.
Jane Ellen Harrison argumenta que «su potencia sólo comienza cuando su cabeza es cortada, y aquella potencia reside en la cabeza; ella es en una palabra una máscara con un cuerpo más tarde añadido... la base del Gorgoneion es un objeto de culto, una máscara ritual incomprendida».6 En la Odisea, Homero no menciona específicamente a la gorgona Medusa:
Lo que Harrison traduce como «la gorgona fue creada del terror, no el terror de la gorgona.»6
Según Ovidio, Perseo pasó por el noroeste de África junto al Titán Atlas, que estaba allí sujetando el cielo, y lo transformó en piedra. De forma parecida, se decía que los corales delMar Rojo se habían formado de la sangre de Medusa que salpicó las algas cuando Perseo dejó la cabeza petrificadora junto a la playa durante su breve estancia en Etiopía, donde salvó y se casó con la hermosa princesa Andrómeda. Incluso se decía que las víboras venenosas del Sáhara habían brotado de las gotas caídas de su sangre.5 8
Perseo voló entonces a la isla de su madre, donde ésta estaba a punto de ser casada por la fuerza con el rey. Gritó «Madre, protege tus ojos», y todos menos ella fueron convertidos en piedra por la vista de la cabeza de la Medusa.
Entonces le dio la cabeza a Atenea, quien la colocó en su escudo, la égida. Según algunas fuentes, la diosa le dio la sangre mágica de Medusa al médico Asclepio, pues la que manaba del lado izquierdo del cuello era un veneno mortal, y la del lado derecho tenía el poder de resucitar a los muertos.9
Aunque algunas referencias clásicas aluden a las tres gorgonas, Harrison considera que la multiplicación de Medusa en un trío de hermanas era un rasgo secundario del mito:
Según cuenta Pausanias, el mito de Medusa es una versión novelada de la historia de una reina quien, tras la muerte de su padre, habría recogido ella misma el cetro, gobernando a sus súbditos cerca del lago Tritonide, en Libia. Habría muerto de noche durante una campaña contra Perseo, un príncipe del Peloponeso.10
[editar]Interpretaciones modernas
Psicoanálisis
En 1940 se publicó póstumamente el artículo de Sigmund Freud Das Medusenhaupt (‘la cabeza de Medusa’), en el que sentó las bases para un cuerpo de críticas sobre el monstruo. Medusa se representa como «el talismán supremo que proporciona la imagen de la castración —asociada en la mente del niño con el descubrimiento de la sexualidad materna— y su negación.»11 12 Los psicoanalistas continúan con lacrítica arquetípica en la actualidad. Beth Seeley analizó el castigo de Medusa por el «crimen» de haber sido violada en el templo de Ateneacomo un resultado de los conflictos no resueltos de la diosa con su padre, Zeus.13
[editar]Feminismo
En el siglo XX, las feministas revisaron las apariciones de Medusa en la literatura y la cultura modernas, incluyendo su uso como logotipo de la marca de ropa Versace.14 15 16 Mary Valentis y Anne Devane señalan que cuando preguntaban a las mujeres cómo les parecía que era la ira femenina, siempre era Medusa, el monstruo mitológico con serpientes en la cabeza, lo que les venía a la mente, aunque ninguna de las mujeres que entrevistaron podía recordar los detalles del mito.
[editar]En el arte
Desde tiempos antiguos, Medusa fue inmortalizada en numerosas obras de arte, incluyendo:
- El escudo de Alejandro Magno, como aparece en el mosaico de Issos hallado en la casa del Fauno de Pompeya (c. 200 a. C.);
- La Medusa de Rondanini, una copia romana del Gorgoneion sobre la égida de Atenea;
- Medusa (óleo sobre lienzo), por Leonardo da Vinci;
- Perseo con la cabeza de Medusa (bronce), por Benvenuto Cellini (1554);
- Medusa (óleo sobre lienzo), por Caravaggio (1597);
- Tête de Méduse, por Peter Paul Rubens (1618);
- Perseo petrifica a Fineo y sus secuaces (óleo sobre lienzo), por Luca Giordano (primeros años 1680);
- Perseo con la cabeza de Medusa (mármol), por Antonio Canova (1801);
- Medusa (óleo sobre lienzo), por Arnold Böcklin (c. 1878);
- Perseus (bronce), por Salvador Dalí.
Acompañando a la resurrección de la leyenda por la Mitología de Thomas Bulfinch, «Medusa se había convertido en un tema común en el arte» para el siglo XIX. Los cuadros del Ciclo de Perseo de Edward Burne-Jones y un dibujo de Aubrey Beardsley dieron paso a las obras del siglo XX de Paul Klee, John Singer Sargent, Pablo Picasso y Auguste Rodin, con su escultura en bronce Las puertas del infierno.17 Medusa también ha sido representada en el arte desde su propia perspectiva psicológica y sociológica, como ilustra la escultura Medusa del artista contemporáneo David Master.18
[editar]Otros personajes del mismo nombre
Hay otros personajes llamados Medusa en la mitología griega:
- Una hija de Esténelo y Nicipe. Esténelo era rey de Micenas y Tirinto, y Nicipe era hija de Pélope e Hipodamía. Esta Medusa era hermana de Euristeo.19
- Una hija de Príamo.20
-
Una hija de Esténelo y Nicipe. Esténelo era rey de Micenas y Tirinto, y Nicipe era hija de Pélope e Hipodamía. Esta Medusa era hermana de Euristeo.19 - Una hija de Príamo.20
- Una de las hijas del rey Pelias de Yolco, el hombre que envió a Jasón a buscar el vellocino de oro. Junto con sus hermanas (entre las que estaba Alcestis), y a instancias deMedea, esta Medusa mató a su padre y lo cocinó en un caldero de latón. Su madre fue Anaxibia o Filómaca.21
[editar]Notas
- ↑ Probablemente de μέδω medō, ‘proteger’, ‘mandar’. Chantraine, Pierre (1999). «μέδω».Dictionnaire étymologique de la langue grecque. París: Klincksieck. pp. 675b. ISBN 2-252-03277-4.
- ↑ Bullfinch, Thomas. Bulfinch Mythology - Age of Fable - Stories of Gods & Heroes. Consultado el 16 de octubre de 2008. «...y volviendo su cara hacia fuera, sostuvo la cabeza de la gorgona. Atlas, con toda su mole, se convirtió en piedra.»
- ↑ Un ejemplo clásico de magia apotropaica.
- ↑ Píndaro, Píticas 12. Señalada por Marjorie J. Milne al discutir una vasija de figuras rojasdel estilo de Polignoto, c. 450–30 a. C., en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Milne observó que «es una de las primeras ilustraciones de la historia que muestra a la gorgona no como un monstruo horrendo sino como una mujer hermosa. En este caso el arte quedó por detrás de la poesía.» (Milne, Marjorie J. (enero 1946). «Perseus and Medusa on an Attic Vase». The Metropolitan Museum of Art Bulletin 4 (5): pp. 126.)
- ↑ a b Ovidio, Las metamorfosis iv.770.
- ↑ a b c Harrison, Jane Ellen (1903). «The Ker as Gorgon». Prolegomena to the study of the Greek religion. Cambridge: Harvard University Press. pp. 187. OCLC 154136463.
- ↑ Homero, Odisea xi.634.
- ↑ Apolonio de Rodas, Argonáuticas iv.1515; Lucano, Farsalia ix.820.
- ↑ Apolodoro, Biblioteca mitológica iii, 10, 3.
- ↑ Pausanias ii.21.5 y sig.
- ↑ «Medusa in Myth and Literary History» (en inglés). Modern American Poetry. Consultado el 16 de octubre de 2008.
- ↑ Freud, Sigmund (1940). «Das Medusenhaupt». Int. Z. Psychoanal. Imago (25): pp. 150.El manuscrito tiene fecha del 14 de mayo de 1922 y parece ser un esbozo para una obra más extensa (versión castellana Freud, Sigmund. La cabeza de medusa (1940 [1922]). En Escritos breves (1920-1922). Obras completas. XVIII. Buenos Aires / Madrid: Amorrortu editores. pp. 270-271. ISBN 9789505185948.)
- ↑ Seelig, Beth J. (2002). Int. J. Psycho-Anal. (83): pp. 895–911.
- ↑ Pratt, A. (1994). Archetypal empowerment in poetry: Medusa, Aphrodite, Artemis, and bears: a gender comparison. Bloomington: Indiana University Press. ISBN 0253208653.
- ↑ Stephenson, A. G. (1997). Endless the Medusa: a feminist reading of Medusan imagery and the myth of the hero in Eudora Welty's novels.. OCLC 39703715.
- ↑ Garber, Marjorie (24 de febrero de 2003). The Medusa Reader. pp. 7. ISBN 0-415-90099-9.
- ↑ Wilk (2000), pág. 200.
- ↑ «Medusa» (en inglés). BenZev Fine Art. Consultado el 16 de octubre de 2008.
- ↑ Apolodoro ii.4.5.
- ↑ Apolodoro 3.12.5; Higino, Fábulas 90; Pausanias x.26.9.
- ↑ Apolodoro i.9.10; Higino, Fábulas 24.
